Roberto Ramos Perea: Más habla quien menos puede


Fuente: Elsa Tio / Facebook


[Nota preliminar: Cuando empece a leer el libro de Roberto Ramos Perea titulado "Tapia: El Primer Puertorriqueño" (2009), inmediatamente me dio mucha lastima.  No hay duda que el Sr. Perea tiene una enorme cantidad de información sobre Tapia, pero lamentablemente carece de los conocimientos y/o destrezas para rendir dicho material en un volumen coherente y bien escrito. El libro es mas un 'chorreo de habla' que una biografía sintética y perceptiva.  El intento es trágico debido a lo que tuvo que haber sido sustantivo el esfuerzo y tiempo invertido-sin considerar las inversiones financieras involucradas.  Me tope con esta pieza, que espero el Sr. Perea lea para que auto-reflexione un poco sobre su quehacer social e 'académico'.]





Hay quien berrea mucho y dice defender al ICP,¿ pero será verdad, ?quien hace 9 años trato de hacerle daño al teatro puertorriqueño y al ICP desde el Ateneo y a espalda de su junta , y no lo digo yo, lo dijo entonces la Coalición de Teatro... Ramos Perea parece ser el único ser puro, y habla quien menos puede, gracias a Dios no se aprobó este proyecto, y el escrito se explica solo

Posición de la Coalición Teatral en Oposición P del S. 914

La Coalición Teatral de Puerto Rico se opone categóricamente porque le hace daño al desarrollo del teatro porqué crea un monopolio que privatiza el desarrollo de la política cultural y concentra facultades en manos de una entidad que no representa la mayoría de los grupos de teatro del país.

El estado de derecho vigente en Puerto Rico creó a y delegó en el Instituto de Cultura Puertorriqueña, las facultades y poderes esenciales para descargar a cabalidad su función de ser “el organismo gubernamental responsable ejecutar la política pública en relación con el desarrollo de las artes, las humanidades y la Cultura en Puerto Rico. Así pués es el ICP y su Junta de Directores a quienes la primera disposición básica de la ley dispone el conferirle a la Junta de Directores del Instituto de Cultura Puertorriqueña las más amplias responsabilidades y poderes necesarios para establecer y ejecutar las políticas públicas relacionadas con el desarrollo de las artes y el quehacer cultural en Puerto Rico.

El desarrollo de una política cultural en general y en particular con relación al teatro ha sufrido de una falta de atención y falta de apoyo real al quehacer teatral en Puerto Rico. El ICP apenas cuenta con un presupuesto de $400,000.00 para apoyar y subsidiar las iniciativas de los diversos grupos de teatro. Es risible e inadecuada esta cantidad y es un reflejo de cómo en Puerto Rico se ha desatendido la cultura.

Esta situación, según ha reconocido la Comisión de Política Cultural, ha propiciado que la Asamblea Legislativa haya recurrido a acciones paliativas que responden tan solo a intereses sectoriales y grupales. Ejemplos de ello han sido el P de la C 1460, el P. Del S. 730 y ahora la última versión de este último, el P. del S. 914 que, al igual que su antecesor, propone delegar a una entidad privada no representativa de la clase teatral puertorriqueña, el desarrollo de un Plan Maestro para la Revitalización y Práctica del teatro Puertorriqueño.

Hacemos constar por este medio nuestro más enérgico repudio a este nuevo intento de legislar para el beneficio de una cúpula que pretende asumir el monopolio del desarrollo de la Política Pública Teatral en clara contradicción con la Legislación Cultural Vigente y con las recomendaciones de la Comisión de la Junta de Política Pública Cultural de Puerto Rico que rechazó categóricamente este tipo de legislación clientelista. Este Proyecto de Ley nombra y selecciona a solo dos promotores teatrales y un puñado de compañías de Teatro privilegiadas sin que esta acción responda a un análisis ponderado de la manera como atenta contra el desarrollo del Teatro en Puerto Rico o sea el resultado de consultas con los grupos de teatro.

A continuación enumeramos las razones por las cuales nos oponemos a esta medida:

1. La Sociedad General de Teatro no es un grupo representativo. Sus dos principales gestores han tenido una relación con el Ateneo de Puerto Rico, sus propias

compañías y compañías de teatro a las que representan y con las que han mantenido relación comercial. Por ellos las han incorporado en la lista de miembros de una Junta que aún no está constituida. No se legisla aquí para la clase teatral. Se legisla para personas y compañías de teatro identificadas en la Ley por su nombre.

2. Es impropio delegar el desarrollo de política teatral a un grupo privado que excluye, por definición de la misma ley, a la mayoría de grupos de teatro de Puerto Rico.

3. Es impropio crear un teatro subsidiado que ofrezca las obras en cuestión de forma gratuita. Esto no solo elimina el factor del mercado como vehículo para medir aceptación; si no que se erige como impedimento a aquellas compañías que ofrezcan su producción teatral cobrando taquilla. Concede un virtual monopolio y no garantiza que la entidad así beneficiada rinda cuentas de fondos públicos.

4. La legislación propuesta le retiraría al Estado la potestad de establecer política cultural integral al sacar el teatro de su área de incumbencia y gestión según esta le ha sido delegada.

5. La legislación propuesta choca con la política pública teatral según esta ha sido enunciada por la Comisión de Política Cultural de Puerto Rico que rechaza la creación de otro barril de tocino cultural.

6. La legislación propuesta no ha sido precedida por un estudio de las diversas alternativas existentes para el desarrollo del Teatro y es rechazada por la mayoría de los grupos que hacen teatro en Puerto Rico. Básicamente le otorga a una sola compañía y sus doce compañías afiliadas la potestad de decidir la política y la oferta teatral de Puerto Rico y recibir la inmensa mayoría de los fondos para el teatro.

7. No es el oficio de la Legislatura de Puerto Rico adoptar legislación cultural que sea para beneficio personal de entidades impedidas de ejercer su función sin la existencia de serios conflictos de interés. No existen salvaguardas para proteger el interés público ni el manejo de fondos públicos. Es una licencia para gastar en la que se adoptan los estilos y preferencias de personas naturales y jurídicas que no han cumplido a cabalidad con su obligación de rendir cuentas del uso de los fondos públicos que han recibido en el pasado.

8. Aunque la propuesta legislativa menciona al Ateneo de Puerto Rico y a su Director Ejecutivo esta propuesta que promueve el Director Ejecutivo no le reconoce injerencia al Ateneo ni ha sido discutida por su Junta de Directores. De hecho, esta institución se ha negado a someter informes en los que cumpla con su obligación de ley de rendir cuenta del uso de los fondos públicos que recibe.

9. La legislación propuesta, de ser aceptada, inhibiría a los nuevos y experimentales grupos innovadores de presentar sus propuestas teatrales y crearía una piña de amigos y allegados de dos personas que serían los privilegiados. Cierra el mercado a las compañías que pretendan cobrar taquilla por sus representaciones y así sería la muerte de decenas de grupos que querrían cobrar por lo que se ofrece gratuitamente. Son condiciones desiguales que privilegian a pocos y lesionan a la mayoría.

10. La legislación propuesta explican la virulencia con que sus promotores han desatado una campaña tan negativa al Instituto de Cultura. Deja entrever los

verdaderos intereses de quienes pretenden impedir el acceso a la mayoría de los grupos y asumir, por disposición de ley, la función de árbitro, parte y principal beneficiario.

Lesiona el buen nombre del Ateneo de Puerto Rico que, luego de haber librado una campaña dirigida a criticar la labor del ICP en la que se pretendía ubicar a su Presidente en la Dirección Ejecutiva; ahora se asocie su nombre con un proyecto que privilegia a pocos y excluye a muchos. Se pretendía, como en el pasado, someter este Proyecto por descargue para así negarle al pueblo y a los miembros de la Coalición Teatral la oportunidad de hacer sentir sus planteamientos y participar en vistas y consultas a la clase teatral en torno al mismo. Hace falta que se redefina y se ejecute una política pública teatral que busque la mejor manera de apoyar su desarrollo. Esta no es la forma. Por este medio le comunicamos al país el grave daño que pretende hacérsele al teatro puertorriqueño y a la clase teatral que representamos.

No al P. Del S. 914






Add a comment

Comments can be formatted using a simple wiki syntax.

They posted on the same topic

Trackback URL : http://www.ictal.org/index.php?trackback/1572

This post's comments feed