Benny Frankie Cerezo: A Veces Adversario, Nunca Enemigo
Benny Frankie Cerezo: A Veces Adversario, Nunca Enemigo
Fuente: José Arsenio Torres Opina
En uno de los libros olvidados de Don José Ortega y Gasset, del primer tercio del siglo pasado, el pensador español establecía las condiciones para la funcionalidad de cualquier sociedad civilizada. Ello consistía en el reconocimiento de las dos vertientes de la vida social y política que permitirían las diferencias y los consensos. El libro que establecía con claridad mediterránea esa distinción Ortega lo tituló Libertad y Concordia.
Su tesis básica era por demás sencilla, aunque no simple. Consistía en distinguir las áreas de polémicas, diferencias, confrontaciones, de ideas e intereses, de las áreas que en sus valores fundamentales constituían el sustrato fundamental de concordia que en su gravedad valorativa se imponía sobre los conflictos superficiales de la discordia. Esto es, el consenso por encima de las diferencias.
Reflexionando en el día de hoy sobre la partida de Benny Frankie Cerezo, han vuelto a mi memoria aquellas reflexiones orteguianas. Porque la democracia supone confrontación de adversarios, pero aborrece como destructivas las enemistades torpes que obstaculizan los consensos, sin los cuales la democracia se convierte en algarabía o en guerra civil, de odios pueriles y destructivos.