Corrupción en la profesión de historia en Puerto Rico


por Rodrigo Fernós



Si usted presume que la corrupción y el clientelismo en Puerto Rico se limita solamente a la política y los politicos, presume equivocadamente.  Esta también se extiende a través de multiples areas, pero debido que mi experiencia personal reside en el campo de la historia, mis comentarios se limitaran solamente a este campo.

Parece que la debilidad económica del historiador, en particular la incertidumbre laboral luego de una gran inversion de tiempo en el doctorado y la investigación de tesis, estos tienden a sucumbir a presiones externas. La manera en el cual se manifiesta la corrupción no es obviamente como en la política, en el cual se intercambia legislación por fondos y que rinden un beneficio directo al 'consumidor', sino que resulta en beneficios indirectos mediante la mentira. Es decir, la corrupción académica degrada el propósito fundamental por el cual existe todo campo académico: descubrir y difundir la verdad.

Proveeré solamente algunos pocos ejemplos.

Cuando realizaba el doctorado en la Universidad de Puerto Rico, estaba de 'jangeo' en el Viejo San Juan con otro joven historiador Luis Alberto Lugo.   Como sabrán, estaba en aquellos días escribiendo sobre el proceso de nacionalización de la Telefónica (PRTC, ahora Claro). A mi completa sorpresa, alguien quien consideraba un amigo se presto para chantaje. En una 'indirecta' algo directa, en pocas palabras me comento que me tenia que portar bien, debido a la concentración de poder en la isla. El incidente fue mucho mas largo de lo que narro, pero no cabía duda en mi mente que  alguien estaba manipulando a Lugo para alterar mi perspectiva e interpretación sobre la tesis. En pocas palabras, el mensaje implícito fue que escribir a favor de la nacionalización vendría mal a mi carrera profesional.  Me quede algo anonadado y de regreso este confeso que 'alguien en el decanato' le había instado al chantaje--sin decir quien lo había hostigado a el.

Parece que el no fue el único historiador joven corrompido. Cuando solicite a una cátedra abierta en la UPR de Aguadilla, inicialmente me dio una grata sorpresa aprender que Walter Bonilla estaba en la facultad.  Aunque no conocía a Bonilla muy bien, nuestros pocos intercambios me habían dado una impresión favorable. Le tomaba un poco de lastima debido a sus complicadas nupcias con una mujer caribeña, pero pensé poco de eso.  Fui a la entrevista, la cual pensé había sido favorable. Muy extrañamente, cuando le pregunte a Bonilla si sabia de algún alojamiento en el area, este me escribió un correo electrónico que, en pocas palabras, no tan solo era difamatorio, sino que obviamente trataba de obtener una respuesta igualmente ofensiva de mi parte. Al leer este correo electrónico, me fue muy obvio que la posición seria otorgada a otro candidato.

Pero me es muy claro que estos dos jóvenes académicos no son los únicos que han sido hechos rehenes de terceros partidos, y que por lo tanto han perdido la autenticidad e integridad en cualquier cosa que digan privada o públicamente. Ya me había topado con casos parecidos en el Departamento de Historia, en particular con Gonzalo Cordoba.  Sentado en el Centro de Investigaciones Historicas, Cordoba se acerca a mi sin conocerme, y me empezó a hablar mal de quien era mi director de tesis al momento: Fernando Pico. No dijo nada ofensivo, pero fue muy obvio que su intención era crear alguna separación entre estudiante y mentor. "Pico tiene varios sombreros, que a veces se confligen: el de sacerdote, el de historiador, y el de puertorriqueño." De no ser todo, me advirtió que la información de la computadora se podia borrar fácilmente, lo que en contexto me pareció como otra amenaza indirecta directa. (Si no escribes a favor de la privatización, te vamos a jaquear y borrar todos los datos que tienen.) Encontré el comentario tan ofensivo, que resolví jamas hablar con el; y sin duda alguna, no es el único corrupto en la institución.

En otra ocasión, estaba hablando con Max Garcia Betancourt en frente del Teatro de la UPR.  Max entonces estaba escribiendo su tesis doctoral sobre la Puerto Rico Reconstruction Authority (PRRA).  Parecido a los otros casos, este también intento de dar una 'indirecta' directa.  En pocas palabras, este también aludió a la inesperada perdida de documentos. Al escuchar su comentario, me dio mucha lastima que tantos jóvenes historiadores, al cual le estaban dedicando tanto tiempo y esmero a detallados estudios, estuviesen cayendo tan fácilmente a presiones ajenas, y así prestandose a futuras manipulaciones. Una vez que alguien accede a comprometer la autenticidad de su voz, lo hace 'para siempre'.

Es bastante obvio que debe de haber alguna reforma para eliminar tales atropellos a candidatos doctorales jóvenes, que claramente están siendo manipulados por terceros partidos.  Típicamente el punto débil de estos es, para repetir, la incertidumbre labora luego de tanta inversion de tiempo y esfuerzo. Una posible solución seria 'garantizarle' al estudiante que demuestre talento algún tipo de empleo luego de su graduación, para que así no sea 'presa fácil' a quienes continuamente intentan degradar la academia puertorriqueña.



 

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