La extraña-pero-predecible oposición de los ingenieros eléctricos a los paneles solares


por Rodrigo Fernós


He notado un patrón que, a prima facie, es extraño: hay muchos  ingenieros eléctricos que se oponen al uso de sistemas solares y/o paneles solares.  Uno presumiría que, debido al aumento en la gama de negocios relacionado a lo eléctrico, que estos apoyarían su desarrollo. Pero, no parece ser el caso--hasta que uno indaga más profundamente.

El reclamo típico del ingeniero electricista es que 'es peligroso bregar con la electricidad', y por ende la instalación de sistemas solares requiere que sea hecho por peritos certificados en la materia.

Y, a prima facie, no parece ser mala idea. Sin duda alguna, la electricidad puede 'freír' a alguien que no sabe, y aunque no lo mate, ciertamente causara bastante daño. Cargas de 120, 240 voltios no son chistes del cual uno puede tratar livianamente; cualquier sistema interconectado tanto con la red eléctrica de su casa o de la compañía que le suple la electricidad tiene que tener hábil instalación por alguien que sabe lo que hace. En este sentido, aquí no hay disputa o problema alguno.

El problema surge cuando consideramos las decenas o más de compañias que venden sistemas solares aislados, los cuales convierten la energía solar en una comodidad de libre uso, y el cual le 'quita el guiso' a los ingenieros eléctricos (y por ende la oposición).

Cualquier análisis somero de sistemas autónomos solares dará con decenas de compañías que las suplen: Goal Zero, Bluetti, Dokio, Renogy, Kodiak, Jackery, Novoo, Tough Juice, Rockpals, etc...  Algunas son mejores que otras, y la variación en sus precios y beneficios da a que, cualquier que compre un sistema, tiene que hacer su tarea para poder identificar los mejores. (Tiene que hacer muchas tareas, para también entender la naturaleza y carácter de lo solar, para así sacarle el máximo rendimiento.) Hay sistemas expandibles, hay sistemas pequeños y portátiles, hay sistemas optimizados para 'RVs' (vehículos recreacionales), etc.

Lo cierto es que todos estos sistemas solares aislados, cambian el juego profundamente, debido a que elimina (hasta cierto punto) el papel del ingeniero eléctrico en su uso.

No es la única vez que ha ocurrido en la historia humana. Fenómeno parecido ocurrió con el aire condicionado, durante el largo siglo veinte.

Los sistemas de aire condicionado eran maravillas de la ingeniería a inicios del siglo. Eran sistemas diseñados específicamente para los sitios donde se usaban, sean estos hospitales o teatros de cine. Cuando Herbert Hoover, reconociendo el enorme crecimiento e impacto de la luz eléctrica, intentó que se apagaran todas las luces una noche del año en Nueva York, no pudo hacerlo. La dependencia de la luz eléctrica, particularmente en los hospitales, era de critica importancia. Estos sistemas no solamente controlaban la temperatura, sino también creaban el ambiente optimo para el ser humano, afectando así la humedad, etc.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, empezaron a salir las 'cajas de aire condicionado' que todos conocemos: cosas que se compran, se ubican, y se interconectan a la red eléctrica. Son, en pocas palabras, comodidades (aqui definido como unidades de compra) que requieren poca o ningún destreza del dueño para su uso--en comparación con los viejos sistemas de aire que requerían rutinaria calibración por ingenieros expertos en la materia.

Hay otro ejemplo: la computadora.

Las tempranas computadoras eran maravillas de la ingeniería: enormes monstruos que consumían enormes cantidades de electricidad, llenaban cuartos enteros, y servían para agencias o compañías prestigiosas.  Quizás sabe ya de su historia general. Pero lo que puede que no sepa es que dichos sistemas también tenían onerosos términos contractuales, del cual solamente un ingeniero o técnico de la compañía suplidora podía trabajar dichos sistemas. Que mejor renta uno podría crear, desconozco--pero vino en contra del bienestar de las compañías que compraban dichos sistemas, y hubo un empuje general para la creación de sistemas aislados, que permitían al usuario trabajarlas si así lo quisiera: cambiarle la memoria, el disco duro, expandirlo mediante la instalación de tarjetas, etc etc etc.

Por ende, casi 'inevitablemente' surgió la revolución de la computadora personal: 'comodidades' que uno fácilmente puede obtener, instalar en su hogar, y usarse sin poco conocimiento técnico de su uso (mas o menos).

El punto es que las dinámicas que se están dando en la industria solar en Puerto Rico reflejan viejos patrones y dinámicas en la historia de la tecnología: un cambio de los primeros sistemas dificultosos a sistemas de 'compra y vete' que son fáciles de instalar y usar.  (No necesariamente llegue al nivel de facilidad de uso que el aire condicionado, pero el patrón general es el mismo.)

Estimados ingenieros eléctricos, favor no obstaculicen la 'revolución solar', bien llamada así por Arturo Massol.  La industria esta a punto de cambiar, dando a un profundo cambio e el uso energético de Puerto Rico, y seria una profunda tragedia si, mediante leyes y reglamentos arbitrarios e innecesarios, se obstaculizara que el bienestar de toda la ciudadanía.


 //NOTA ACLARATORIA//

Varios ingenieros eléctricos se opusieron a la caracterización encontrada en este articulo, y me remitieron copia de sus posturas públicas a favor de la energía renovable ante la Junta de Control Fiscal.

Favor ver el enlace debajo para obtener copia de la carta:
https://www.ictal.org/index.php?post/2020/02/26/La-defensa-por-la-energ%C3%ADa-renovable-por-parte-de-los-ingenieros-eléctricos-en-Puerto-Rico


//FIN DE NOTA//

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