Llegaron los Guaynabitos a la Universidad de Puerto Rico


por Rodrigo Fernós

Disclaimer
Uso el termino 'Guaynabito' en un sentido jocoso.  De hecho, conozco personas de Guaynabo que son profesionales muy trabajadores e íntegros, el cual (como verán en el ensayo) jamás y nunca cairían dentro de la típica caracterización populista 'a la ricachón tramposo''. Tomen el término con 'un grano de sal' (como se dice en EU). Pero cuando lean la pieza, espero que les resalte claramente en sus mentes la personalidad al cual me refiero; espero que claramente puedan reconocer el fenómeno social al cual me refiero.

 


Nunca había conocido a un "Guaynabito". Había escuchado el término ser utilizado en la radio de vez en cuando, y aunque me causaba risa no le prestaba mucha atención. Lo tomaba de la misma manera que se usaba, como un chiste. Esto es particularmente el caso dentro de la Universidad de Puerto Rico, el que (por lo general) me topaba con gente muy trabajadora.  No siempre decían la verdad, jugando con ella como sí fuese un balompié, pero no eran personas malas.  Lo cierto es que, por lo general,  tanto profesores como estudiantes, se fajan en la UPR.  Nunca había conocido a un "Guaynabito"--hasta recientemente.

Sin duda alguna, los guaynabitos están empezando a llegar a la institución universitaria más importante del país, algo que me ha tomado completamente por sorpresa debido que en el ambiente académico donde me 'crie' en Estados Unidos, nadie jamas y nunca pensaría en tomar las acciones y actitudes que describo debajo. Todo el mundo tenía que estar "corriendo a las millas" de tan rápido que se movía el tren--una metáfora aptamente descrita por un estimado amigo Mejicano de Puebla en aquellos años. Para una sola clase de bachillerato, teníamos que leer por lo menos cinco libros--que algunos estudiantes universitarios en Puerto Rico consideran una carga onerosa.

Pero, con el pasar el tiempo, me he empezado a topar con mayor frecuencia con los guaynabitos. Y, contrario a la expectativo, no tan solo NO resulta jocoso, sino que amenaza con destruir la UPR 'desde adentro' por tan nocivo que son su impacto. El fenómeno del 'guaynabito' no es un chiste y se tiene que tomar muy en serio.
jupiter conjunction.jpeg, Dec 2020

Antes de entrar a su descripción, he de notar que el fenómeno del 'guaynabito' no es nada nuevo en la historia de Puerto Rico; han estado ahí sin que nos demos cuenta, cómo bien describe Bailey K. Ashford en sus memorias.  En el Puerto Rico del periodo colonial, lo que hoy conocemos como 'guaynabito' se refería como el 'leído': alguien que usa la ley precisamente para obviar sus responsabilidades sociales.  En los casos descritos por Ashford, el jíbaro miraba muy suspicazmente al 'leído' (guaynabito) debido que siempre quería engañarle; siempre quería buscar una ventaja a quien estaba ya atropellado en el piso (en este caso con la 'anemia', lo que Ashford descubrió que era el uncinariasis o 'hookworm'.)--sea este el blanco del campo o el negro de la costa.

El--o [email protected] (no discriminamos por concepto de genero aquí, porque he visto tanto féminas como varones) simplemente rehusa trabajar pero  exige que los beneficios del sacrificio sean remitidos a el o a ella.  Chocante para quienes hemos llevando trabajando arduamente en la academia por décadas, él o la [email protected] se presumen con todo el derecho de los beneficios del trabajo, sin actualmente esforzarse. En pocas palabras, son [email protected] [email protected]

Pero, la realidad del hecho es que, al no hacer el trabajo que les compete, todos sus resultados son mediocres; sus obras tienen el lustre el oro sin actualmente serlo meramente porque no han hecho lo que tenían que hacer: leer los capítulos, escribir a cabalidad sus ensayos, cumplir cabalmente con sus hazañas, etc. La mediocridad, ante la ausencia de un trabajo de trasfondo bien realizado, es su tarjeta de presentación más visible--una que siempre tratan de encubrir para que su verdadero lustre y carácter no sea expuesto al publico general.

He aquí donde el papel de los administradores universitarios son tan esenciales y de inordinaria importancia, debido que son ellos quienes establecen el tono moral de la institución. Son ellos que  pueden optar or dos principales rutas: la de 'pasarle la mano' al [email protected], fomentando dichas actitudes y degradando el calibre de nuestro país, o él de ponerle un 'pare inmediato' a tales abusos. ¡¿Cómo otorgarle una "A" a alguien que no ha hecho el trabajo mientras que [email protected] se ha fajado sacrificando mucho tiempo y esfuerzo para sus hazañas académicas?!

Quizás el grupo que más se asemeja a este fenómeno en este momento son los de "San Ignacio". En específico, salió a la luz publica que, ante la pandemia, varios estudiantes de San Ignacio solicitaron beneficios por desempleo--algo chocante debido a su elevado nivel socioeconómico (no lo necesitaban) y el mero hecho que al ser estudiantes no cualificaban para dicho beneficio PUA (Pandemic Unemployment Assistance) en primer lugar. Mientras que rápidamente se difundió a la luz pública el abuso por parte de la clase desaventajada afroamericana--dos pobres féminas de Loiza--nunca se ha revelado públicamente quienes fueron las familias quienes se beneficiaron injustamente del PUA, el cual luego tuvieron que devolver. Cierto a decir que fueron los padres que establecieron el tono de dichas acciones, al ser legalmente los responsables por las acciones de sus hijos, y son ellos quienes deberían de salir a la luz publica. Todavía desconocemos quienes fueron.

Pero, ¿por qué es todo esto 'malo' en un sentido profundo?

Es obvio algo señalar que el eximirse de criterios básicos académicos no abona bien al futuro bienestar de Puerto Rico, y sin duda alguna es un problema no tan solo  viene ocurriendo por buen rato, sino que  se ha estado crudeciendo últimamente.  Específicamente, se esta desvalorizando él titulo educacional, sea este de escuelas secundaria, de bachillerato, de maestría o incluso de doctorado, al otorgar grados a quienes no lo ameritan. (Es un fenómeno semejante a la desvalorización de la moneda, tal como ocurrió durante la 'década perdida' de America Latina en los 1980.)

Pero no es un problema de los guaynabitos solamente, y TODO tipo de clase social lamentablemente ha estado obteniendo estos 'diplomas comprados pero no sudados'.  Mientras estuve dando cursos en la Universidad Interamericana, me sorprendió completamente el bajo calibre académico que ahí vi.  "Ensayos" que consistían de 5 lineas no ameritan lectura alguna sino una "F"--el cual explícitamente no se podía entregar al estudiante. (Cuando estudiante de séptimo grado, teníamos que leer mas de lo que le es requerido a los estudiantes de la Inter.)  Me habían dicho que la Universidad Interamericana era una escuela secundaria glorificada, y tengo que admitir que bajo la dirección de Manuel Fernós esto es en lo que se ha convertido. (Es un problema complejo administrativo el cual el Presidente Fernós no ha sabido lidiar apropiadamente, poniéndole 'parches' en vez de ir directamente a su raíz.)

Lo trágico de todo esto, por supuesto, es que cuando Puerto Rico más tiene que elevar su calibre educacional es cuando más esta fallando en implantar firmemente dichos estandartes académicos. Todo es 'un chiste', todo es 'la escuelita' a los Jose Miguel Agrelot. Pero, al no tomar estos asuntos en serio--porque su costo no se verá por varios años o incluso décadas--se está gravemente minando el futuro bienestar y prosperidad económica de la isla, casi prometiendo que entraremos en un estado tercermundista peor del cual se encuentra Haiti (que de por si han sido graves víctimas de la historia colonial).

Creo que es hora de ponerle un pare en seco a los "guaynabitos". De otra manera, todos terminaremos hundiéndonos en el pantano de la miseria colectiva.

Tapia ya nos había advertido a mediados del siglo XIX....






 

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