Sugerencia a los huelguistas de la UPR
por Rodrigo Fernos
Inicialmente, sentí jubilo cuando lo escuche: un paro masivo a través de los 10 recintos de la Universidad de Puerto Rico. Pero, cuando empece a escuchar los detalles, me dio tristeza.
El Síndico de Trabajadores solo estaba en huelga por los planes médicos. Nada más.
¿Por qué, se preguntaran es esto deprimente?
Es deprimente porque los huelguistas no han demostrado solidaridad alguna con los profesores por contratos--lo cuales constituyen la gran mayoría de los profesores en la UPR.
Por largas décadas, los profesores por contrato se les paga una miseria, se les mantiene a tiempo parcial para no rendirle los beneficios completos que se merecen (como seguro de salud), y los mantienen en un completo estado de incertidumbre laboral en la UPR. (Semejante situación están sufriendo los colegas en las universidades privadas.)
En un punto, se había intentado formar una unión laboral para los mismos (Coordinadora Nacional de Docentes Sin Plaza (CoNad) ), pero por razones obvias no duro mucho tiempo. Los profesores por contrato tienen incertidumbre laboral y, por definición, su reducido número no les ofrece mucha fortaleza en las negociaciones. Lo podemos contrastar con el Sindicato de Trabajadores de la UPR.
Es bien conocido que los trabajadores no-docentes tienen un enorme poder institucional dentro de cualquier organización dado a sus números. (Lo mismo ocurre en la industria privada.) Sin los que limpian los baños, los que reparan las puertas, los que pintan las paredes y los que cortan la grama la institución se caería al piso. Pese al poco requisito académico que se necesitan para estos trabajos, su cúmulo en términos numéricos siempre le han dado a las uniones mucho "leverage" en las negociaciones contractuales--algo que los profesores a tiempo parcial no tenemos.
Y por ende, la tristeza.
El Síndico de Trabajadores ha demostrado poca 'solidaridad laboral' al irse en huelga solamente para obtener beneficios médicos para su clase; SIN INCLUIR A TODOS LOS PROFESORES POR CONTRATO EN SUS RECLAMOS. Haber hecho esto hubiese significado una genuina solidaridad entre docente y no-docente, cada uno ayudándose mutuamente para el beneficio colectivo de toda la institución.
PERO, solo pensaron en si mismos, sin considerar los derechos ajenos de quienes, de vez en cuando, trabajan junto a ellos...
