A mala escala, una mala medida (Autoridad de Energía Eléctrica)

    En la gran mayoría de nuestras decisiones personales, tendemos a seleccionar uno que otro criterio como el principal mecanismo de juicio.  Por ejemplo, si uno una vez compro zapatos de cierta marca que rindieron buen fruto--sólidos y duraderos, entonces buscamos aquella tienda que los tenga al mejor precio.  Ya damos por sentado criterios como calidad y estética, delimitandonos en nuestra evaluación solamente a su precio.  De hecho, la reducción de criterios da a un menor costos cognitivo, simplificando tanto la búsqueda como los criterios de evaluación. "Obviamente es mas barato", nos decimos, ignorando otros criterios que ya damos por sentado, que hubiese hecho una real evaluación mucho mas compleja.

    Aunque esta tendencia es fructífera para pequeñas decisiones cotidianas--el mundo no se va a terminar si compramos zapatos de desigual valor--lo cierto es que no podemos aplicar dicho habito a magnas y complejas obras.  Grandes obras, particularmente aquellas de infraestructura, típicamente tiene un complejo numero de factores que entran en su evaluación: durabilidad de materiales, flexibilidad de diseño, etc.  Todo proyecto complejo tendrá una variada gama de medidas de evaluación, que no podrán ser delimitadas a un solo criterio pero que tendrán que ser evaluadas en la totalidad de estos.  Esto es particularmente importante cuando consideramos que obras de infraestructura tienden a ser duraderas (50 años o mas) al igual que de gran impacto social, afectando un millar de personas.  

    Esta dinamica severamente dificulta la evaluación justa de obras de infraestructura.  A pesar de la gran complejidad de factores, la tendencia de la politica en Puerto Rico tiende a orientar el debate publico de dichas obras hacia unos pocos criterios.  A pesar de que estos sean de 'facil' evaluación, algo que esta en consone con el relativo bajo nivel educacional promedio del Puertorriqueño común, obviamente la dinamica tiende a hacerle injusticia a la magna obra.  Complejos temas son trillados por 'sound bytes' que facilmente entran en el foro publico, que luego son difíciles de sacudir de la imagen popular.  No es que dichas imagenes esten erradas--en casos no lo estarán; pero la dinamica social que la circunscribe no se presta para evaluaciones justas y objetivas.   

    Vemos algo semejante con un articulo que salió en la prensa de hoy con respecto a la energía renovable. (Ver nota 1.)  El articulo critica los contratos de energía renovable mediante el uso de un solo criterio: el precio de la electricidad, implícitamente sugiriendo malversación de fondos.  La energía renovable no necesariamente reducira el costo de la electricidad en Puerto Rico, va el reclamo.

    Desconozco los pormenores de los contratos, pero es claro a prima facie que las presunciones base del articulo están erradas.  El 'valor' de la energia renovable no se basa estrictamente en solamente el criterio del precio, cuya dinamica fluctua tanto que su juicio dependera del momento historico en el cual se 'evalúa'.  Los criterios fomentando la energia renovable son multiples, entre estos siendo 1) consonancia con caracter tropical de Puerto Rico 2) elemento de 'robustez' y 'autonomia' energetica y 3) impacto positivo al medioambiente.  Es importante explicar estos en detalle, para mejor entenderlos.

    Desde un punto de vista 'practico', 'estratégico' y 'económico', el mayor valor de la energía renovable es su robustez; esta reduce la dependencia a países externos en sus productos petrolíferos (gasolina, gas etc).  Cualquier persona que ha estudiado el asunto sabe cuan frágil son estas fuentes; son fuentes NO RENOVABLES, residuos del antepasado orgánico de la tierra.  El mero hecho que hemos sido sumamente ágiles en nuestra explotación y descubrimiento de dichas fuentes no invalida su fundamental carácter, que en algún punto su cantidad se reducirá, dando a una drástica elevación en su precio.  Aunque el precio del petróleo se mantenga estable, toda nación tiene que tomar medidas para mover su fuentes energéticas a las renovables: sol, viento, marea, lo que sea.  La pregunta aquíno es si se debe hacer, sino a que ritmo y paso deberíamos de tomar.  Aunque sea mas 'cara' hoy, fácilmente será relativamente 'barata' en el futuro--otra vez, dependiendo del contexto del voltail mercado del petróleo.

    Las condiciones actuales en la cual nos encontramos también proveen otra clave para su evaluación.  Hay dos hechos innegables, a pesar que muchos Republicanos querrán negarlos: 1) Puerto Rico es una isla tropical y 2) el mundo se encuentra en una crisis de calentamiento global.  Estas dos razones proveen tanto la 'demanda' (calentamiento global) como la 'oferta' (isla tropical) hacia la energía renovable.  Puerto Rico esta bendecido por abundancia de sol, lo que defina las latitudes tropicales; es decir, tiene una de las lineas directas a la energía del sol.  Ante la imperante necesidad de reducir le huella de carbono, y al tener una abundancia de recursos en dicha movida, la movida es relativamente obvia.

    No se puede discutir asuntos complejos como si fueran chismes de calle, donde la sutileza del análisis, y la seriedad del asunto se obvian por lo que efectivamente son mentalidades de adolescente.  De lo contrario, nos moveremos a la peor de todas las situaciones que podamos enfrentar; como se dice en el lego popular, "sin la cabra y la soga".

    NOTA

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